Partes de un aire acondicionado y cómo funciona cada una

Vista detallada de las partes de un aire acondicionado domestico: ventilador, compresores y serpentín.

Escrito por

Unai Lomeli

Publicado el

3 jun 2026

Índice

Cuando un aire acondicionado deja de enfriar, hace ruido o empieza a gotear, conocer sus componentes ayuda a entender qué puede estar ocurriendo. Las partes de un aire acondicionado doméstico trabajan como un conjunto: unas mueven el aire, otras extraen el calor y otras controlan la temperatura. Aquí explico qué función cumple cada pieza, qué elementos puede revisar el usuario y cuándo hace falta un técnico.

La unidad interior enfría el aire y la exterior expulsa el calor

  • Unidad interior: contiene el evaporador, el ventilador, los filtros y el sistema de desagüe.
  • Unidad exterior: reúne el compresor, el condensador, el ventilador y buena parte del circuito frigorífico.
  • Circuito refrigerante: transporta el calor entre el interior y el exterior mediante cambios de presión y estado.
  • Filtros limpios: mejoran el caudal de aire y ayudan a evitar malos olores.
  • Mantenimiento profesional: es necesario para manipular el refrigerante, revisar fugas o intervenir en la instalación eléctrica.

Las dos unidades principales de un aire acondicionado split

En la mayoría de las viviendas españolas se instala un sistema split 1x1, formado por una unidad interior y otra exterior. Ambas están conectadas mediante tuberías de cobre, cables eléctricos y un tubo de evacuación de condensados.

La unidad interior se coloca en la estancia que queremos climatizar. Su trabajo consiste en absorber el aire caliente de la habitación, enfriarlo y devolverlo con la temperatura seleccionada. La unidad exterior expulsa al ambiente el calor que se ha retirado del interior.

Esta separación explica por qué un split suele ser más silencioso que un equipo portátil. El compresor, que es uno de los elementos más ruidosos y pesados, queda fuera de la vivienda. A cambio, la instalación requiere hacer un paso en el muro y elegir correctamente la ubicación de ambas máquinas.

La unidad interior o evaporadora

La carcasa visible oculta varios componentes. El más importante es el evaporador, también llamado batería o intercambiador de calor. Por su interior circula el refrigerante a baja presión, mientras el ventilador hace pasar el aire de la habitación entre sus aletas.

  • Filtros de aire: retienen polvo, polen y otras partículas antes de que el aire vuelva a la estancia.
  • Ventilador tangencial: mueve el aire a través del evaporador y lo impulsa por la salida frontal.
  • Deflectores u osciladores: orientan el flujo de aire hacia arriba, abajo o lateralmente.
  • Bandeja de condensados: recoge el agua que se forma al enfriar y deshumidificar el aire.
  • Sensores de temperatura: miden las condiciones de la estancia y del propio intercambiador.
  • Placa electrónica: coordina el ventilador, los sensores, el mando y los diferentes modos de funcionamiento.

Los filtros son la parte que más fácilmente se puede mantener en casa. Yo los revisaría cada dos o cuatro semanas durante los meses de uso intensivo. Si están cubiertos de polvo, el equipo mueve menos aire, consume más y puede parecer que ha perdido potencia aunque el circuito frigorífico funcione correctamente.

La unidad exterior o condensadora

En la unidad exterior se encuentran el compresor y el condensador. El compresor aspira el refrigerante en forma de gas, eleva su presión y lo impulsa por el circuito. Después, el condensador libera al exterior el calor acumulado y convierte el refrigerante en líquido.

También incorpora un ventilador y una batería de tubos con aletas. Si las aletas están obstruidas por polvo, hojas o pelusas, la máquina no puede evacuar bien el calor. En la práctica, una unidad exterior mal ventilada puede enfriar poco, trabajar durante más tiempo y sufrir un desgaste innecesario.

El circuito frigorífico convierte el calor en frío útil

El aire acondicionado no fabrica frío de la misma forma que un ventilador. Su circuito frigorífico extrae energía térmica del interior y la lleva al exterior mediante un refrigerante que cambia de presión y de estado.

Componente Función principal Ubicación habitual
Compresor Comprime el gas refrigerante y lo impulsa por el sistema. Unidad exterior
Condensador Transfiere el calor al aire exterior y condensa el refrigerante. Unidad exterior
Válvula de expansión Reduce la presión del refrigerante antes de entrar en el evaporador. Normalmente entre ambas unidades
Evaporador Absorbe calor del aire de la habitación y enfría la estancia. Unidad interior
El proceso se repite continuamente. El refrigerante sale del compresor a alta presión y temperatura, cede calor en el condensador, pasa por la válvula de expansión y llega frío al evaporador. Allí absorbe el calor del aire interior antes de regresar al compresor.

En los equipos con bomba de calor, una válvula de cuatro vías invierte el sentido del ciclo. Así, el sistema puede captar calor del exterior y entregarlo dentro de la vivienda durante el invierno. Por eso muchos splits actuales sirven tanto para refrigerar como para calentar.

Los elementos que conectan, controlan y protegen el equipo

Las máquinas no funcionan aisladas. La instalación incluye piezas menos visibles que resultan decisivas para que el sistema sea seguro, silencioso y eficiente.

Tuberías de refrigerante

Normalmente hay dos tuberías de cobre entre las unidades. Una transporta el refrigerante en un sentido y la otra lo devuelve en condiciones distintas de presión y temperatura. Deben estar bien aisladas para evitar pérdidas de rendimiento y condensaciones en paredes o falsos techos.

Desagüe de condensados

Cuando la unidad interior enfría el aire, también extrae parte de su humedad. Esa agua cae en la bandeja y sale por el tubo de condensados. Una pendiente insuficiente, una obstrucción o una mala conexión pueden provocar goteos dentro de la vivienda.

Cableado y protecciones eléctricas

El sistema necesita alimentación eléctrica y comunicación entre las dos unidades. La placa electrónica gestiona el arranque, la velocidad del ventilador, la temperatura y las protecciones frente a sobrecargas o temperaturas anómalas.

Si salta el automático, huele a quemado o el equipo se apaga repetidamente, no conviene insistir. El problema puede estar en la alimentación, en un condensador eléctrico o en la electrónica, y abrir la unidad sin conocimientos supone un riesgo real.

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Termostato, sensores y mando

El mando a distancia permite seleccionar temperatura, velocidad, modo de funcionamiento y orientación de las lamas. Los sensores internos son los que realmente informan a la máquina de la temperatura del ambiente y ayudan a mantenerla estable.

En un equipo inverter, el compresor ajusta su velocidad en lugar de arrancar y detenerse constantemente. Esta regulación suele mejorar el confort y reducir los picos de consumo, aunque el resultado depende también del aislamiento, la potencia elegida y la forma de usarlo.

Qué partes necesitan mantenimiento y cuáles no debes tocar

El usuario puede encargarse de la limpieza básica, pero no de cualquier intervención. Una diferencia importante es que limpiar no equivale a recargar gas: si falta refrigerante, normalmente existe una fuga que debe localizarse y repararse.

Elemento Qué puede hacer el usuario Cuándo llamar a un profesional
Filtros Retirarlos, lavarlos según el manual y secarlos por completo. Si aparecen olores persistentes o suciedad interna.
Batería interior Limpiar suavemente la superficie accesible. Si hay moho, suciedad profunda o aletas deformadas.
Unidad exterior Retirar hojas y polvo superficial con el equipo desconectado. Para desmontar carcasas, lavar a presión o reparar el ventilador.
Tuberías frigoríficas Comprobar visualmente que no estén dañadas. Siempre que haya que medir presión, buscar fugas o manipular refrigerante.
Desagüe Revisar que el agua salga sin dificultad. Si gotea dentro o la obstrucción no desaparece.

Yo prestaría atención a tres señales sencillas. Una pérdida clara de capacidad, hielo en las tuberías o ruidos nuevos suelen indicar que algo no funciona bien. También conviene actuar si aparece agua en la pared, porque esperar puede terminar dañando la pintura, el yeso o el mobiliario.

Durante el mantenimiento, el técnico puede revisar el estado de las conexiones, la presión del circuito, el consumo eléctrico, el desagüe y la limpieza de los intercambiadores. En una vivienda con uso habitual, una revisión antes de la temporada de verano resulta una medida razonable, especialmente si el equipo tiene varios años.

Las partes cambian según el tipo de aire acondicionado

No todos los equipos domésticos tienen la misma estructura. Identificar el formato ayuda a saber qué componentes están presentes y qué limitaciones tendrá la instalación.

Tipo de equipo Cómo está formado Cuándo tiene sentido
Split 1x1 Una unidad interior y una exterior. Para climatizar una estancia principal con buen equilibrio entre coste y rendimiento.
Multisplit Varias unidades interiores conectadas a una exterior. Para climatizar dormitorios o zonas independientes sin instalar una condensadora por habitación.
Por conductos Una unidad interior oculta, conductos y rejillas de impulsión y retorno. En viviendas con falso techo y necesidad de mantener una estética uniforme.
Portátil Los componentes principales están dentro de una sola carcasa y expulsa aire caliente por un tubo. Cuando no se puede hacer una instalación fija, aceptando más ruido y menor eficiencia.
De ventana El sistema queda integrado en un único aparato que comunica con el exterior. En casos concretos donde la fachada y la normativa local permiten este montaje.

El multisplit parece una solución obvia para toda la casa, pero no siempre es la mejor. Si varias habitaciones se usan a la vez, hay que dimensionar bien la unidad exterior. En cambio, los equipos por conductos ofrecen una imagen más limpia, aunque requieren obra, espacio técnico y una distribución de aire correctamente calculada.

Cómo reconocer un problema según la pieza afectada

Los síntomas no siempre señalan una única avería, pero sirven para orientar la primera comprobación. Si el aire sale con poco caudal, empezaría por los filtros y el ventilador antes de pensar en una falta de refrigerante.

  • No enfría lo suficiente: filtros sucios, batería obstruida, mala selección de potencia, falta de refrigerante o problema en el compresor.
  • Gotea por dentro: desagüe atascado, bandeja inclinada, bomba de condensados averiada o instalación incorrecta.
  • Hace mucho ruido: suciedad, vibraciones, rodamientos desgastados o fijaciones deficientes en la unidad exterior.
  • Huele mal: humedad acumulada en filtros, batería, bandeja o turbina interior.
  • Se forma hielo: poco flujo de aire, temperatura exterior inadecuada, sensor defectuoso o carga incorrecta de refrigerante.
  • Salta la protección eléctrica: sobrecarga, fallo del compresor, condensador deteriorado o problema en la instalación.

Estas pistas no sustituyen un diagnóstico, pero evitan cambiar piezas a ciegas. En mi experiencia, muchos problemas que se atribuyen al gas empiezan en realidad por filtros olvidados o una unidad exterior cubierta de suciedad. La revisión más sencilla suele ser también la más rentable.

Una comprobación final antes de elegir o reparar

Para valorar un aire acondicionado doméstico no basta con mirar la potencia o el precio. Hay que comprobar dónde irán la unidad exterior, el desagüe, las tuberías y el cableado, además del ruido y del espacio disponible para realizar el mantenimiento.

Mi criterio es sencillo: priorizar un equipo bien dimensionado, con acceso razonable a sus filtros y una instalación limpia. Un aparato eficiente pierde buena parte de sus ventajas si está mal ubicado, no puede evacuar el calor o tiene el desagüe forzado.

Entender sus componentes permite cuidar mejor la vivienda y tomar decisiones más sensatas en una reforma. No hace falta desmontar la máquina para saber cómo funciona, pero sí conviene reconocer qué partes son accesibles, cuáles requieren un profesional y qué señales avisan de una avería antes de que se convierta en una reparación costosa.

Preguntas frecuentes

La unidad interior incluye el evaporador, los filtros, el ventilador tangencial, los deflectores, la bandeja de condensados, los sensores de temperatura y la placa electrónica. El evaporador enfría el aire, mientras el ventilador lo impulsa hacia la estancia y el desagüe evacua el agua generada por la condensación.

Conviene empezar por los filtros y comprobar que la unidad exterior no esté obstruida por polvo, hojas o pelusas. También pueden existir problemas de caudal de aire, potencia, refrigerante o compresor, pero medir presiones o buscar fugas requiere un técnico.

El goteo puede deberse a un tubo de condensados obstruido, una pendiente insuficiente, una bandeja inclinada, una bomba averiada o una conexión incorrecta. Puedes comprobar si el agua sale sin dificultad, pero si continúa goteando dentro conviene solicitar una revisión profesional.

El usuario puede limpiar los filtros, retirar suciedad superficial y revisar visualmente el desagüe y las tuberías. La manipulación del refrigerante, la búsqueda de fugas, las mediciones de presión, la reparación del ventilador y las intervenciones eléctricas deben realizarlas profesionales, especialmente si salta el automático, huele a quemado o el equipo se apaga repetidamente.

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compresor filtros refrigerante desagüe bomba de calor

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Unai Lomeli

Soy Unai Lomeli y mi recorrido en el mundo del hogar, las reformas, la decoración y la sostenibilidad abarca ya 11 años. Desde hace más de una década, me dedico a explorar las tendencias, las técnicas y las soluciones que hacen de nuestros espacios algo más habitable, bello y respetuoso con el planeta. Me fascina desgranar cómo una reforma bien planteada o un detalle decorativo pueden transformar por completo un ambiente, y me esfuerzo por compartir ese conocimiento de forma clara y accesible para que cualquier persona pueda aplicarlo. Mi objetivo es aportar información rigurosa, contrastada y, sobre todo, útil, para que juntos construyamos hogares más conscientes y funcionales.

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